sábado, 30 de noviembre de 2013

Quien es Dios :)


Porque no importa lo que creas, Dios siempre estará al rededor tuyo en miles de maneras:

en las palabras de aliento de tus padres,
en los abrazos y palabras de tus amigos,
en la fortaleza que te brinda tu pareja;
como también en la música que te hace sentir bien,
en una película que te da una lección de vida,
en una brisa, en un "gracias" o en un silencio.

Dios o como quieras llamarlo, siempre sera el padre de los hombres y estará en cada momento de tu vida enseñandote sobre el bien y el amor, aun cuando no te des cuenta.

viernes, 29 de noviembre de 2013

La magia

Mis ojos al fin creyeron, lo que anciaban conquistar;
en su mano se blandía una vara, mas delgada que un pulgar
y de su punta centellaban luces mágicas, más que estrellas
y de su copa burbugeaba los destellos en el cristal

Dios! la magia estaba allí! en mi mesa, a mis ojos
Luces blancas, fuego azul, extaciados destellos rojos
Y las copas! llenas de elixir de una dulce navidad
es la magia de los festejos, luces danzantes que hacen amar.

jueves, 6 de junio de 2013

Cine-Ficción


En esos días de escarcha fina
por las heladas de rotos suspiros,
viste las gotas caer en alguna vidriera
y a tu reflejo mirando el frío.
Solitaria, dejada, una mancha en la acera;
el mundo va corriendo mientras tu mirada espera;
por un punto a parte y un párrafo al filo
de las nuevas aventuras, de los amores perdidos;
las elipsis cotidianas, la comedia-romántica;
el drama en la mirada, el vacio en la ventana;
y una escarcha que se junta en el hombro del sobretodo.
Una mirada al cielo y más gotas empapando.
Todos siguen su camino, el mundo sigue andando.
Y más vos quedás solitaria, sola ahí parada,
bañándote de gotas tristes con un dejo en la mirada.
La función se acabó, y el cine-ficción termina;
hasta otra lluvia de nostalgia, amados sueños, aburrida vida.

jueves, 4 de octubre de 2012

Reina de velo.

¡Oh, tiesa y magra noche oscura!
Mi mente vuela y mis ojos te descubren.
Penumbra es tu cuerpo y estrellas te cubren;
se tientan mis brazos a alcanzar tu espesura.

Libre y extensa, tan pasible e inquieta.
Ya mis brazos se entumecen tratando de tocarte.
Titubeo es mi desconcierto, tu manto es arte,
tu sonrisa son estrellas en mi ventana abierta

¿Cual es tu caricia, el viento desde la nada?
La luna, lunar de tu belleza encarnada.
En oscuras sos reina de todo, sos cielo;
esa maldición de amarte y morirme en desvelo.

¡Oh, reina cubierta de negro velo!
Envidiosas las flores y la ciudad ante tu encanto.
No hay aroma, ni roce, que florezca un llanto
tal como quererte y fundirse en anhelo.

Ya podré amarte, de cerca, a tu lado;
celosas las cosas que ni un talón te alcanzan.
Estrellas hijas tuyas, en la noche danzan,
tan lejos que mi corazón permanece helado.

Vos... mi cielo... amor en la espesura;
no te quiero aún, pero toda mi vida te quise.
Entra en contradicción mi alma que maldice:
quererte y no quererte, en la razón de mi locura.

Sigue danzando para siempre, manto oscuro,
embriagando a cada uno en la profunda desvelada.
No hay celos que por tantos tristes seas amada.
¡Feliz tu destino de dormir con cada uno!



sábado, 25 de agosto de 2012

¡Cortarle las piernas!

¡Que desorden es una mente saturada de injusticias!
que el amor te retiene, el dolor te da la cólera,
el llanto que se escurre después de unas caricias.
El ambiente esta tenso, respirar se vuelve denso
¿Religión o justicia? ¿Entenderá Dios mis deseos?
poner orden en su nombre ¿soy digno de hacerlo?
No se si hace falta hacer tantas preguntas.
Después de todo, las respuestas siempre vienen confusas.
Esta mi honor como hombre, la vida, la conciencia.
¿Tantas cosas pasan y hay que tener paciencia?
¿Entenderá mi Dios, que no hay tiempo de esperar?
La voluntad de hacer el bien, sobre la de hacer el mal,
es una carrera de un caballo contra la de un hombre bueno.
Un caballo negro, rabioso, poseído, sin frenos.
Y un hombre que por amor, corre, rezando;
con su espada enfundada, su corazón envuelto en miedo
El desea esconderse y que nadie salga herido.
Pero ese caballo encontrará algún otro enemigo,
otro hombre bueno sin suerte, débil e inocente.
¡Cortar las piernas de ese caballo negro!
Seguirá mirando el mundo con sus ojos rabiosos
sin poder cabalgar detrás de otro hombre.
Y el justiciero podrá mostrarle su espada a los ojos
Por fin habrá justicia, la de uno y la de otros.

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