en su mano se blandía una vara, mas delgada que un pulgar
y de su punta centellaban luces mágicas, más que estrellas
y de su copa burbugeaba los destellos en el cristal
Dios! la magia estaba allí! en mi mesa, a mis ojos
Luces blancas, fuego azul, extaciados destellos rojos
Y las copas! llenas de elixir de una dulce navidad
es la magia de los festejos, luces danzantes que hacen amar.
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