¡Oh, tiesa y magra noche oscura!
Mi mente vuela y mis ojos te descubren.
Penumbra es tu cuerpo y estrellas te cubren;
se tientan mis brazos a alcanzar tu espesura.
Libre y extensa, tan pasible e inquieta.
Ya mis brazos se entumecen tratando de tocarte.
Titubeo es mi desconcierto, tu manto es arte,
tu sonrisa son estrellas en mi ventana abierta
¿Cual es tu caricia, el viento desde la nada?
La luna, lunar de tu belleza encarnada.
En oscuras sos reina de todo, sos cielo;
esa maldición de amarte y morirme en desvelo.
¡Oh, reina cubierta de negro velo!
Envidiosas las flores y la ciudad ante tu encanto.
No hay aroma, ni roce, que florezca un llanto
tal como quererte y fundirse en anhelo.
Ya podré amarte, de cerca, a tu lado;
celosas las cosas que ni un talón te alcanzan.
Estrellas hijas tuyas, en la noche danzan,
tan lejos que mi corazón permanece helado.
Vos... mi cielo... amor en la espesura;
no te quiero aún, pero toda mi vida te quise.
Entra en contradicción mi alma que maldice:
quererte y no quererte, en la razón de mi locura.
Sigue danzando para siempre, manto oscuro,
embriagando a cada uno en la profunda desvelada.
No hay celos que por tantos tristes seas amada.
¡Feliz tu destino de dormir con cada uno!
jueves, 4 de octubre de 2012
sábado, 25 de agosto de 2012
¡Cortarle las piernas!
¡Que desorden es una mente saturada de injusticias!
que el amor te retiene, el dolor te da la cólera,
el llanto que se escurre después de unas caricias.
El ambiente esta tenso, respirar se vuelve denso
¿Religión o justicia? ¿Entenderá Dios mis deseos?
poner orden en su nombre ¿soy digno de hacerlo?
No se si hace falta hacer tantas preguntas.
Después de todo, las respuestas siempre vienen confusas.
Esta mi honor como hombre, la vida, la conciencia.
¿Tantas cosas pasan y hay que tener paciencia?
¿Entenderá mi Dios, que no hay tiempo de esperar?
La voluntad de hacer el bien, sobre la de hacer el mal,
es una carrera de un caballo contra la de un hombre bueno.
Un caballo negro, rabioso, poseído, sin frenos.
Y un hombre que por amor, corre, rezando;
con su espada enfundada, su corazón envuelto en miedo
El desea esconderse y que nadie salga herido.
Pero ese caballo encontrará algún otro enemigo,
otro hombre bueno sin suerte, débil e inocente.
¡Cortar las piernas de ese caballo negro!
Seguirá mirando el mundo con sus ojos rabiosos
sin poder cabalgar detrás de otro hombre.
Y el justiciero podrá mostrarle su espada a los ojos
Por fin habrá justicia, la de uno y la de otros.
que el amor te retiene, el dolor te da la cólera,
el llanto que se escurre después de unas caricias.
El ambiente esta tenso, respirar se vuelve denso
¿Religión o justicia? ¿Entenderá Dios mis deseos?
poner orden en su nombre ¿soy digno de hacerlo?
No se si hace falta hacer tantas preguntas.
Después de todo, las respuestas siempre vienen confusas.
Esta mi honor como hombre, la vida, la conciencia.
¿Tantas cosas pasan y hay que tener paciencia?
¿Entenderá mi Dios, que no hay tiempo de esperar?
La voluntad de hacer el bien, sobre la de hacer el mal,
es una carrera de un caballo contra la de un hombre bueno.
Un caballo negro, rabioso, poseído, sin frenos.
Y un hombre que por amor, corre, rezando;
con su espada enfundada, su corazón envuelto en miedo
El desea esconderse y que nadie salga herido.
Pero ese caballo encontrará algún otro enemigo,
otro hombre bueno sin suerte, débil e inocente.
¡Cortar las piernas de ese caballo negro!
Seguirá mirando el mundo con sus ojos rabiosos
sin poder cabalgar detrás de otro hombre.
Y el justiciero podrá mostrarle su espada a los ojos
Por fin habrá justicia, la de uno y la de otros.
martes, 21 de agosto de 2012
Amigo de todos
Abrazo las gotas que caen, cuando el cielo me las da.
Sonrío a los ojos de Dios, sonrío a la humanidad.
Soy amigo de la tierra, de su belleza soy testigo;
soy amigo de todos, pero yo no tengo amigos.
Camino entre las personas, algunos me pueden ver.
Siento lo que sienten; su tristeza, su poca fe.
Soy amigo de ellos, soy un hombro para los caídos;
soy amigo de los tristes, pero yo no tengo amigos.
No me importan las modas, ni que hay de nuevo por comprar;
cada cosa en este mundo, que derrame sangre, es un mal.
Siento que se pierde el rumbo en la codicia, en la mentira.
No soy amigo de las cosas, soy amigo de la vida.
Siento en carne propia cuando el cielo se oscurece,
cuando las almas se enojan, cuando la maldad crece.
Siento venir la guerra, de lo que la gente es capaz.
Soy amigo de los buenos, soy amigo de la paz
Vine a ver el mundo y a absorber la tristeza,
a demostrar que, en la sonrisa, reside a riqueza.
No es fácil, ni difícil, no es una vida normal.
Soy amigo de todos, pero estoy solo al final.
jueves, 9 de agosto de 2012
La moneda
![]() |
| Que más podes ver en una simple ventana? |
La moneda.
Lo que pasa en una noche, es que nada es nada:
el hartazgo del desvelo, la copa ya colmada,
los cigarros en ayunas, la cabeza mal peinada.
En el viento se percibe, otra cosa, no humana.
Es silencio que la piel roza, como el canto de las hadas
Vengan, floreen mi mundo, que en el ya no hay nada.
Agudizando los oídos, con la ventana bien abierta,
siento en tacto el hierro frío de la noche descubierta.
Los marcos del cielo, son todo, son desvelo;
como las hadas del viento que en la noche emprenden vuelo.
Miro atrás. Colores, formas, texturas y siluetas;
mi desvida por las cosas, pareciera estar muerta.
Miro la frágil noche, tan hermosa y tan pura;
en ella no hay engaños, traición ni ataduras.
Y yo esclavo de papeles, plásticos y metales,
este es el infierno del hombre. Preso de los males.
Y entre tantos de los males elegí la mas oscura.
La codiciada moneda, para el final de esta locura.
Ya no hay nadie en las calles, ni quien pueda oír,
si es seca allá el mundo, a otro silencio he de partir.
No hay nada por dejar, nada porque quedar.
El viento me llevará si mi destino es volar.
De lo contrario si es cara, hay una razón por vivir,
aunque esté perplejo de ello, las hadas han de elegir.
Alzando la vista hacía el cielo y la espesura,
el pacto fue sellado, en el silencio de la luna.
Una hora nada más, el sol ya iba a venir;
una noche tan certera jamas volvería a ocurrir.
Así que... la moneda en alto; lo conocido ya es azar.
Eso de lo que nada era, ahora parece importar.
En silencio, hasta del viento, la moneda ya giraba:
en ella había puesto todo en juego. Mi vida.
Me dije ¡NO! aunque tarde. La suerte ya esta echada.
Di unos pasos hacía atrás y en un golpe de ironía,
vi titilar la moneda, había salido cara...
pero en mis malos pasos, por la ventana yo caía.
lunes, 6 de agosto de 2012
Vida, amor, Fin?
Vida es prima del amor
es su casa, su morada
pero del amor se hace la vida
y sin amor no se hace nada.
El amor nace de la vida
y la vida del fin es enemiga
La vida siempre tiene un final
la vida sin amor es mentira.
es su casa, su morada
pero del amor se hace la vida
y sin amor no se hace nada.
El amor nace de la vida
y la vida del fin es enemiga
La vida siempre tiene un final
la vida sin amor es mentira.
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