Que nostalgia me da che, ¡Qué cosa! Aquellos años hermosos en que nos veíamos todos los días a la misma hora en la escuelita. Soñábamos despiertos, jugábamos a las escondidas, a la mancha, al trompo y a la bolita. Ni hablar de los días en que salíamos al patio en una hora libre.
Éramos felices, crecimos juntos, estuvimos muchos años detrás del mismo banco creyendo todo lo que nos decían los adultos, siendo tan inocentes, que no sabíamos lo que pasaba afuera.
Un día, el viento soplo, y las hojas de la calle se esparcieron cada una por su lado, nunca mas nadie las volvió a juntar para que formaran ese montón de hojas recién caídas.
Colegios públicos, privados, bachilleres, industriales. Nos fuimos por caminos distintos.
Mi inocencia me fallo. La amistad de por vida duro un par de semanas, y nunca mas ninguna de esas hojas me llamo para preguntarme sobre mi vida, o invitarme a tomar un mate.
Hoy ya pasaron muchos años, tengo amistades nuevas, alguna que otra chica en mi cabeza, mi familia, muchos problemas y miles de proyectos.
Hoy perdí al inocencia, la calle me hizo aprender miles de cosas algunas por las buenas otras por las malas, por suerte siempre están mis amigos que me bancan, que desgraciadamente no son del grupo de hojas que el viento soplo alguna vez.
Es feo tener una foto con un par de hojas, inocentes, que alguna vez estuvieron tan unidas, y que algo tan inofensivo como el "tiempo" logro romper esa unión.
Es feo recordar eso sólo, y no poder decir "te acordas esto?"
2 comentarios:
ultimo parrafo...primer nota...NUNCA NADA MAS CERTERO.
MARCE!!!
mehiciste lagrimear
no mentira!
un abrzao!!
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