Un hombre, un chico joven; lleno de sueños, con una mente brillante. Amante de la música. Tomaba su guitarra y tocaba canciones llenas de colores, de vida.
En su entorno, no todo eran colores. Sufria día a día las consecuencias de la economía, de los miedos de la sociedad, de lo que pasaba en el mundo. No soportaba las discusiones, las agreciones que había entre sus padres. No soportaba que el amor se vaya de la casa porque la desesperacion y la injusticia había entrado para quedarse.
El hombre, joven; descartaba las cosas que no serian posibles a futuro. Contaba sus sueños con la mano. Tomaba la guitarra, tocaba largas horas. Increiblemente sus canciones se basaban en todos menores, tristes. Su guitarra producia sonidos vacios, a metal. Este joven envejecio 6 años, sabiendo que la vida no era fácil, que la calle es jodida.
El hombre, joven, viejo, triste; tenia en la cabeza la vaga idea de que no queria volver a oir discusiones, agreciones, llantos ni gritos. Tomo dos cigarrillos, los prendió, fumo una pitada, y mientras sus padres discutian se quemo los oidos. Él ya no queria escuchar la realidad.
El hombre, joven, viejo, triste, sordo; Ya no tocaba mas su guitarra. Tampoco la ponia en su funda, esta se iba cubriendo de polvo como su corazon. Se sentaba a mirar la TV, o se recostaba en el balcon para ver cuando el sol se escondia entre los arboles haciendo brillar sus ojas. Miraba series en ingles, traducidas. Al volverse compañero del silencio, se torno mas obsevador. La misma historia. Su tristesa agudiso sus pupilas, él ya no tenia ganas de ver la realidad.
El hombre, joven, viejo, triste, sordo, ciego; tenia la mirada perdida, a dos focos. Sus ojos se volvieron negros, tristes, vacíos. De ves en cuando, un lágrima caia por su mejilla. La esperanza de sentirse mejor, se estaba extingüiendo. Al no escuchar y no ver, se torno un gran pensador. Lo que antes eran sueños, hoy eran ideas, estrategias, aferradas a una gran esperanza.
El hombre tomó valor y agarro su guitarra. Sus cuerdas estaban oxidadas, seguramente desafinadas. Colocó sus dedos e hizo sonar un sol. En lo profundo de su mente, tenia grabado su sonido, los colores. Se sintio muy bien. Comenzo a mirar las cosas bellas que lo rodean, las cosas por las que debe agradecer. Siguió tocando por largas horas.
El hombre joven, tenia un gran oido para la musica, pero no tenia oidos para escucharla. Pero eso ya no era necesario, lo que el quizo, todo el tiempo estubo adentro suyo.
1 comentario:
marcee, re copadoo
lo q escribistee
no puedo creer q leei
xq no soi de leer mucho
ajaj pero ic una excepcion ja
un beso sn vmos
seguimso x chatt :)
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