viernes, 13 de enero de 2012

Por un relato interno.

Por miles de milenios, que caben de un momento a otro,
de miradas perdidas en zigzag y ceño acurrucado
pasan ideas, ideas certeras en un cerebro truncado;
¿Estoy en un espejismo de isla siniestra?
Una isla con el mundo a su lado.
Por pequeños momentos he llegado a desafiar
la naturaleza en la cual nos vemos, si me permite explicar:
nunca estamos en el centro de la viñeta
pero en una vida de historieta, acaso ¿No podría pasar?

Por pequeños relatos que se pierden entre si fue té o café,
si fue hace un año o ayer, que descalzos tenía los pies
y por el césped caminaba alegre en vintage.
Y ahora tengo esa mueca tonta sin saber...
¡Ni siquiera se que recordé! 
Por sonrisas, estoy cediendo más de lo que se puede saber.
Ese será nuestro secreto en papel, o internet.
Ahora me dejo la máscara del orgullo puesta
Porque las lágrimas salen fácil. La felicidad, querido amigo,
la felicidad siempre cuesta.

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